Descubre el mejor Pato Laqueado de Pekin

pato_laqueado_corteEl Pato Laqueado de Pekín es nuestra propuesta estrella. La especialidad del local, que le da nombre a nuestro restaurante, es de una afamada y excepcional calidad.
La selecta y esmerada preparación de este plato ha hecho que el restaurante sea reconocido como el mejor establecimiento en nuestro país para degustar este ancestral manjar de la gastronomía china. La excelencia de la materia prima, con una cuidada selección de los productos, la refinada elaboración que se emplea en nuestra cocina, así como el toque especial del chef, uno de los más reconocidos profesionales, hacen que el pato laqueado

Pato Laqueado de Pekín se ha distinguido desde sus inicios por la elaboración y presentación de unos platos tradicionales, que se diferencian y que transmiten todas las propiedades de la cocina imperial china. Una cocina saludable, elaborada con recetas milenarias originales y genuinas que se ha conservado durante generaciones.

La preparación del pato laqueado de Pekín: Un proceso clave

El Pato Laqueado de Pekín es uno de los más conocidos de la gastronomía china en todo el mundo. El secreto para preparar un plato de excelente calidad es la selección de la pieza que se va a cocinar. Se emplean patos que alcanzan un peso medio de 2,5 kilos, que son los idóneos por su sabor y están especialmente alimentados para que su degustación sea natural y fresca.

El primer paso del chef es proceder a limpiarlo bien para pasar a tapar después todas las aperturas.

Durante el proceso de elaboración, el pato se infla con el fin de separar bien la carne de la piel. Una vez hervidos, se cuelgan en un horno preparado con el fin de derretirles la grasa y que sea una pieza lo más ligera posible. De esta forma, en la fritura posterior, se consigue la óptima combinación de la corteza crujiente y la carne tierna.

Asimismo, se fríe la pieza y se procede a recubrir de melaza toda la parte exterior. Es así como se adquiere el tan característico color oscuro de este ancestral plato.

La parte de carne se asa durante un largo periodo de tiempo, incluso una hora, en un horno con el pato colgado de un pincho donde la grasa se va fundiendo lentamente y dando a la parte exterior un aspecto crujiente.

Esta fórmula se emplea paso a paso, de forma muy esmerada para que nuestros platos se sirvan siempre muy crujientes, sin grasa y con un brillante color natural, muy apetecible y de gran sabor para el paladar.

 

Saborea el mejor Pato Laqueado

pato_laqueado_corte2Trinchar finas rodajas: La mejor forma de servirlo

Cuando el chef finaliza este cuidado proceso se pasa a la presentación. El Pato Laqueado de Pekín se sirve, de forma tradicional, en dos platos. En el primero de ellos irá sólo la crujiente y ronchona piel, el principio del corte, que se considera como un verdadero manjar.

El segundo se destina a servir las rebanadas de carne que se han trinchando y cortado previamente de forma muy fina por el chef. Estas rodajas se preparan justo antes de servir el plato.

La mejor forma de degustarlas es bañarlas en una salsa, de judía dulce, que se esparce sobre un crep especial y al que se añaden tiras de variadas verduras (cebolla china, pepino, etc.). Este jugoso crep relleno se dobla con la mano por el comensal.