Restaurantes chinos de Madrid: 3 razones de su auge

Los restaurantes chinos de Madrid siguen en alza. Una mezcla por conocer nuevos sabores y probar recetas de otras culturas se dan la mano.

Se trata de una alta cocina al alcance de todos los bolsillos. Tiene  propuestas atractivas, que sirven para fines de semana, comida en familia o amigos. Por ello, su demanda es cada vez mayor.

Hay multitud de razones en su crecimiento. Entre ellas, tres motivos por el que se incrementan las visitas como alternativa de ocio gastronómico:

1. Platos sugerentes: La amplia carta con arroces, carnes y verduras de combinación variada es una de los motivos más apreciados por los comensales. Destacan los dim sums, sopas agripicante (con bambú, caldo de pollo y verduras), así como originales ensaladas como la de mape (castaña de agua, muy valorada en China). También se aprecian lubina al estilo de Sechuán o la cazuela de tofu relleno. Sopa de Viet de pollo y coco, Salteado de pollo con Pak Choi o los rollitos de varios estilos.

Los gastroaficionados se decantan también por el clásico Pato Laqueado a la pekinesa, el hot pot de Sichuán. Por supuesto, el pan chino como entrante, la piña frita con miel como postre o la ensalada de brotes de soja.

«Restaurantes chinos de Madrid: Sabores orientales en auge»

Muchas personas prefieren ir en familia o en grupo de amigos para pedir una gran variedad de platos y probar el mayor número de elaboraciones.

2. Calidad de los productos y la materia prima: muy atrás quedan los comienzos de este tipo de cocina. En la actualidad, los restaurantes chinos más solicitados, dentro y fuera de la capital, destacan especialmente por su selección de productos frescos, tanto carne como verduras. Además, algunos de ellos, como El Pato Laqueado de Pozuelo, cuentan con su propio vivero de mariscos. Así se garantiza al cliente piezas recién

3. Combinación de estilos regionales: Un paso más que ha conquistado a los gastroaficionados es la variedad de las propuestas que se pueden degustar. La carta de los restaurantes chinos de Madrid cada vez más incorporan las mejores muestras de su rica cultura. Pekín, Beijing o la cocina del norte, Cantón o la cocina del sur, Shanghai o la cocina del este, y Sichuan o la cocina del oeste.

Cerveza china Tsingtao: Ingredientes naturales de gran sabor

La Cerveza china Tsingtao es, en la actualidad, la más conocida del país. Una cerveza que también se sirve en el restaurante chino, El Pato Laqueado de Pozuelo. Además, con una gran demanda y popularidad entre comensales y clientes habituales. Tsingtao se comenzó a fabricar en el año 1903.

El sabor característico de esta cerveza recuerda a las típicas holandesas. Se hace con los mejores ingredientes naturales del país. En ella se mezcla la cosecha del lúpulo, cebada de alta calidad, así como el agua de manantial de montaña de la región Laoshan.

De aspecto claro y transparente, esta tonalidad indica su buena clarificación en el su proceso de elaboración. Poco gaseosa y con una graduación de 4,7 en porcentaje de alcohol, deja un ligero sabor amargo en boca. Asimismo, cuenta con una delicada aromatización, que consigue saciar bien la sed.

En los restaurantes chinos, se suele pedir tanto para el aperitivo, como para acompañar las comidas.

«Cerveza china Tsingtao: Ingredientes naturales de gran sabor»

Historia y curiosidades de la cerveza china Tsingtao

Se fundó en 1903 en la ciudad de Qingdao. En la actualidad, la central de la compañía sigue en funcionamiento, más de un siglo después.

La idea de su fabricación se gestó tiempo atrás. En 1902, el conocido banquero, comerciante y agente Jürgen Jakobsen Block, pone en marcha la iniciativa. Si bien, la exclusividad quedó en manos de la empresa Anglo-Germany-Brewing Co.

Su crecimiento fue tan rápido que tuvo en plantilla a más de 35.000 trabajadores. Su larga historia le ha hecho pasar por ventas de propiedad y nacionalizaciones, pero sin duda, su permanencia en el tiempo es un fiel reflejo de la calidad del producto. En la actualidad, la Cerveza china Tsingtao cotiza en la bolsa de Hong Kong desde el año 1993. Su producción rebasa los cinco millones de toneladas al año. Además, tiene cerca de sesenta fábricas por toda China.

Tsingtao, que cotiza en la bolsa de Hong Kong desde 1993, produce más de cinco millones de toneladas al año en sus cerca de sesenta fábricas repartidas por todo el territorio chino.

Ahora que sabes un poquito más de esta tradicional bebida, te animamos a probarla en nuestro restaurante chino de Majadahonda. Sabor e historia, de la mano en la gastronomía asiática.

Pan de gambas: ¿Por qué gusta tanto este snack en el restaurante chino?

El pan de gambas es un plato de la cocina china, indonesa y malaya. Originalmente se llamaba keropok (en malayo), krupuk (en indonesio) y kroepoek (en holandés). En Estados Unidos sele llama: prawn crackers, shrimp chip o shrimp cracker. En la actualidad se ha convertido en uno de los snacks preferidos en los restaurantes chinos.

Se trata de un plato tradicional que se sirve como aperitivo. Un bocado idóneo para picar antes de que lleguen nuestra comida. Se basa en una mezcla de tapioca o patata saboreada con pescado, camarón o vegetales. Posteriormente, esa pastase fríe. Esta sabrosa mezcla tiene una apariencia ligera, normalmente de color blanco y, a veces, también marrón. También las hay de colores.

Estos cracker chinos o galletas de gambas llegaron a España hace ya muchos años, de la mando de la restauración asiática. Ahora, estas suaves cortezas blancas y voluminosas son los aperitivos preferidos en los restaurantes chinos.

«Pan de gambas: Un plato tradicional que se sirve como aperitivo»

El pan de gambas se caracteriza porque es crujiente, ligero y tiene un sabor suave. Este resultado se consigue porque se combina una materia prima equilibrada en sus proporciones. También porque el aceite en el que se fríe, que suele ser un aceite vegetal neutro, es ligero. Antes de freírse, tiene una apariencia de disco de diámetro moderado, rígido y semitransparente.

En su pasta se combina almidón, que suele extraer de la yuca o de la patata, pasta de marisco o pescado y agua. La mezcla de estos ingredientes da como resultado una pasta a la que se le da forma de cilindro. Se exponen al vapor, se cortan en discos y, posteriormente, se seca.

Uno de los secretos es freírlo con abundante aceite y a una temperatura elevada, pero no al máximo.